Monterrey, Nuevo León, a 24 de mayo de 2015.- La pugilista nayarita Karina Ávila hizo valer cada golpe arriba del ring y logró su segundo título nacional en la división de los +81 kilogramos al vencer por decisión divida a la coahuilense Joselyn García durante la primera jornada de finales de la disciplina en la Olimpiada Nacional 2015.
Karina Santos llegó decidida a conseguir su segunda medalla de oro en su tercera participación en este certamen, e impulsada por su pequeño de cuatro años, León Ximef, regresará a Tepic con el objetivo cumplido.
“Fue difícil pero no me quería ir con las manos vacías, yo quería irme con una medalla, ahorita fue de oro, pero si hubiera sido de plata me hubiera ido feliz, porque cuando estaba arriba me cansé, tiré todo y todo lo di”.
“Representa entrega, compromiso y coraje. Me he esforzado mucho, he tenido peleas muy difíciles pero todas las saqué adelante pensándole un poquito, las otras boxeadoras eran inteligentes y sabían boxear bien pero pude imponer mi ritmo y salir adelante”, subrayó la joven de 22 años de edad.
Además del gusto que representó esta medalla, Karina no sólo subía al ring con el título en la mente, sino también en el apoyo económico que éste representa para ella y para sacar adelante a su pequeño.
“Me están dando un fideicomiso en mi estado, eso me ayuda económicamente y ahorita sí venía porque me gusta el boxeo, pero los apoyos son bien importantes, me ha ayudado a llegar a la meta. Cuando vienes, vienes necesitado y queriendo salir adelante”.
“Por eso cada pelea es como si hubiera ganado un campeonato. Todas las peleas son duras y cuando me bajo estoy con mucho sentimiento porque de verdad no me quería ir sin nada”, comenta la joven con lágrimas en los ojos.
León ha sido la inspiración de la nayarita desde que nació, y es que en la Olimpiada del 2011, aún en carreola y sin conocer el entorno deportivo, Ximef le dio la fortaleza a su madre para poder conseguir su primera medalla de oro, situación que se repitió en este 2015, tras dos años de ausencia de las competencias.
“Ha sido complicado el camino, luego del 2011 al siguiente año no pude asistir por mi edad y el 2013 tampoco asistí porque mi mamá se enfermó y preferí dejar de lado el boxeo para cuidarla y ver más por mi familia que estaba pasando momentos complicados”.
“En un estatal supe la noticia de que estaba embarazada, luego dejé de boxear 10 meses en lo que pasó todo y al siguiente año vine y me saqué la espinita en la olimpiada del 2011 en Yucatán y gané el oro. Me impulsó mucho mi hijo, ese año me lo llevé en carreola y este año pues ya viene más grandecito y ya me ayuda más quedándose dormido, espera que baje para darme un abrazo y que él esté aquí me da mucha fortaleza”, puntualizó.
Ávila Ortiz es una apasionada del boxeo. El intercambio de golpes y saber que es mejor que su rival es la adrenalina que la mantienen en el cuadrilátero, misma que espera le puedan dar una mejor educación y un futuro prometedor.
“Es un paso para salir adelante, yo estoy estudiando derecho, y si el boxeo me abre las puertas para poder hacer una maestría en la universidad en la que estoy, con gusto podría hacer las dos cosas. Me enfoco en los estudios, trabajo y boxeo, los tres son mis puntos fuertes y sacar adelante a mi hijo”.
Asimismo, Karina reafirmó con esta presea que los sueños pueden cumplirse y espera poder competir un año más en esta competencia nacional.
“Me llevo experiencia (de la ON) y que los sueños se pueden volver a cumplir, porque he perdido y ahorita no me quería ir sin nada y eso te demuestra que si luchas por lo que quieres es posible subir a lo más alto del podio. Ojalá el otro año extiendan las categorías y pueda volver a venir”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario