CONSECUENCIAS DE LAS DECISIONES
Expresar cambios de status personal,
de opinión o simpatía política, en condiciones normales debería ser aceptado
sin mayores consecuencias, pero a veces se vuelve tema para que quienes no
coinciden aprovechen la ocasión para hacer pública la opinión de desacuerdo;
cuando éste se expresa en términos respetuosos se valora el disenso, sin
embargo, cuando se expresa con enojo como si se recibiera un agravio personal
imperdonable, el desacuerdo pesa en el ánimo de manera negativa.
Decía Voltaire que podría no estar de acuerdo
con las opiniones de otros, pero daría su vida por defender su derecho a
decirlo. Estamos muy lejos de Ese ideal. Hoy existen personas que al no estar
de acuerdo con las decisiones de una persona se rasgan las vestiduras por
sentir que se les causa una ofensa.
Hace unos días hice público que mi voto por
Cuernavaca será para Maricela Velázquez Sánchez, provocando con ello una serie
de reacciones tanto positivas como negativas. Respeto todas. Sin duda muchas
personas que me conocen de hace tiempo saben que mis convicciones no se mueven
por coyunturas sino por decisiones de fondo y de largo alcance; a quienes
solamente atendieron al hecho de que habiendo sido candidato de los partidos de
izquierda hace tres años me consideren traidor, lamento su opinión, pero no
puedo quedarme estancado y sentirme obligado a apoyar a personas de esos
partidos por la simple filiación sin hacer una valoración consciente de lo que
podemos esperar de ellos. A quienes haciendo una crítica profunda expresaron su
desacuerdo, les reitero mi aprecio y respeto.
Equivocada o no, mi decisión ha sido expresada
y no se quedará en palabras, va a los hechos, estoy convencido que algo bueno
habrá de resultar de esto para Cuernavaca. La simple pasividad no conduce a
nada, quienes critican y se quedan cruzados de brazos están perdiendo la
oportunidad de hacer algo para que sus ideales se materialicen. Respeto a
quienes han expresado su desacuerdo o enojo y les invito a que no se queden con
ese malestar y pasen a la acción para que aquello en lo que creen tome forma.
Hay que perder con dignidad y vencer con osadía.
Cuernavaca, Morelos, mayo 24 de 2015
José
Luis Urióstegui Salgado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario